Hace poco tuve la oportunidad de platicar con Juan Villoro. A continuación expongo lo que me contestó cuando le pregunté: ¿Hacia dónde van los libros?
Yo creo que vamos al libro electrónico, sin duda alguna. Pero yo creo que van a ser complementarios en formato papel. Fíjate que en Estados Unidos ya está el 25 % de los libros en formato electrónico y yo calculo que en Estados Unidos vamos a tener pronto un 80 % de libro electrónico, lo cual va a ser muy positivo y muy ecológico. Y sobre todo van a ser los libros de referencia, los Best Sellers , los libros de consulta, los libros de texto los que se bajen en el libro electrónico y eso va a ser muy bueno y va a impedir la especulación de las editoriales que a veces ha sido muy nefesta hacia los autores. Y va a democratizar mucho el acceso yo creo que eso va ser muy importante y va también a liberar mejores derechos para los escritores, que ahora recibimos el 10% del libro con las descargas se podrá recibir el 50 % según el esquema que se tenga, pero será mejor.
Y al mismo tiempo creo que el libro en papel se va a fortalecer en su aspecto artístico y artesanal, es decir siempre habrá buenos libros de arte. El libro de los sonetos de Shakespeare muy bien traducido para darle a tu novia de regalo. Creo que las ferias de libro van a ser más tradicionales, no van a ser supermercados como son hoy en día, sino van a ser para conocedores que buscan otro tipo de libros que no han tenido acceso a ellos y va a ser mucho más interesante asistir a las ferias. Entonces, yo creo que va a ser un horizonte muy interesante donde la descarga global fuerte va a ser electrónica, pero el libro en formato papel va a resistir.
¿Se imagina una literatura infantil con algo interactivo con cuestiones electrónicas dónde pudiera el lector involucrarse?
Desde luego, un amigo mío, Agustín Fernández Mallo, que es un escritor español. Él habla de lo que es la exonovela. Que es muy interesante porque es una novela que así como hay animales que tienen un exoesqueleto, que tienen el esqueleto por afuera, por ejemplo la langosta. El caparazón de la langosta es su esqueleto lo tiene por afuera. Ellos dicen podemos a hacer un tipo de novela en dónde el esqueleto de la novela ya no esté en el libro, sino fuera, por ejemplo un personaje tiene una cuenta en Facebook otro tiene un blog, otro está en Twitter. Entonces tú como lector te separas de la novela, te vas a Facebook, te vas a Twitter te vas al blog y empiezas a adentrarte en otro mundo que tiene que ver con la novela, pero que es una ramificación de la novela. Entonces son posibilidades fascinantes yo en lo personal no las he ensayado, pero me parece allí que hay un campo extraordinario.
Con este blog surge en mí la idea de escribir un post acerca de una analogía entre la forma en que Dios se da a conocer en el Cristianismo y el aprendizaje en línea. La idea en sí es bastante extraña, porque hay quienes pudieran decir que no tienen nada en común, o son universos completamente separados. Al investigar estos temas me doy cuenta de que las puras ideas pudieran servir de un tema de tesis, ya fuera de un curso de teología o de uno de educación a distancia. La idea de este post es sólo presentar una idea general entre la Revelación Cristiana y la educación mediática.
Aunque el concepto es mucho más amplio, cuando hablamos de e-learning lo primero que nos viene a la mente es educación a distancia. Claro que el e-learning pudiera definirse como todo aprendizaje electrónico, y ya de manera extendida el aprendizaje en donde interviene el uso de una red de computadoras ya sea local o por Internet. De manera obvia la Revelación Divina no utiliza la red, pero vamos a tratar de analizar si es posible hacerla “mediada” o “a distancia”.
¿Qué es la Revelación?
Es ante todo una acción. Un acto de Dios, por medio del cual lo que estaba oculto se nos muestra. Él gratuitamente se nos manifiesta en nuestro contexto histórico y nos invita a la fe. Eso que estaba oculto no es otra cosa que el mismo Dios, la Verdad. La iniciativa es de Dios, y es rica en formas y modos, como dice la carta a los Hebreos “Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas” (Hb 1,1).
Las formas en que Dios se Revela las podemos clasificar en dos grandes aspectos: natural y sobrenatural. Cada una de ellas tienes aspectos muy significativos. Vamos analizando los aspectos de cada una de ellas, los cuales nos servirán de base en nuestra comparación.
La Revelación natural o general es la manifestación de Dios en la naturaleza y de manera especial en el hombre, de manera que el hombre puede descubrir a Dios en la creación divina. Aquí el hombre “rastrea” en la realidad la impronta de su creador. La revelación sobrenatural o particular es la automanifestación de Dios en la historia de la salvación.
Se reconocen muchas teofanías o manifestaciones de Dios. Entre las cuales encontramos: los sueños (“el Ángel del Señor se apareció en sueños a José”, Mateo 2,13), la llamada de Samuel (“habla señor que tu siervo escucha”, 1 Samuel 3,10), el Éxodo (Dios revela su plan a Moisés y los libera de Egipto), la revelación profética (La palabra va dirigida al pueblo, ni directamente si no por medio de “mediadores”), los escritos sapienciales (Salmos, Proverbios, Eclesiastico, ETc. ); pero es con Jesús cuando la Revelación llega a su punto culminante.
Jesús Revela al Padre en su plenitud, “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14,9). Y continúa con los apóstoles, y con sus seguidores, “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”. (Mateo 25, 40).
¿La Revelación como e-learning?
En el e-learning intervienen varios elementos: una plataforma, los contenidos propiamente dichos, y las herramientas que permiten acceder a esos contenidos. Por plataforma en el e-learning se entiende un sistema que permite automatizar la administración de usuarios, cursos, eventos de un sistema de educación-capacitación. Los contenidos constituyen uno de los ejes centrales de la educación a distancia, ya que son la parte fundamental de lo que se pretende, ya sea educar o capacitar los contenidos forman la esencia de la educación .Las herramientas con las que se accede a los contenidos educativos, son muy variadas. Pueden ser desde un reproductor de multimedia, un navegador (browser), hasta blogs, foros, chats, etc.
Es en este sentido donde me gustaría hacer la analogía con la Revelación. Existe un contenido que es transmitido, que como ya hemos mencionado es el Misterio Divino, el mismo Dios. La historia de la Salvación, la forma en que se ha dado la Revelación, la manera de “administrarla” y los personajes que han sido seleccionados constituyen esa Plataforma, por medio de la cual Dios se mostrado. Es decir esa “economía teológica” es el sistema que ha administrado administradores, eventos, contenidos, pero sobre todo usuarios.
Decíamos que existen múltiples herramientas para acceder a los contenidos en línea. Pues del mismo modo Dios ha dispuesto un sinfín de “herramientas” para hacernos llegar su Palabra: Escritos, profetas, apóstoles, sueños, acontecimientos históricos, la creación, hasta su mismo Hijo es mediación. Por medio de todo esto Dios podemos llegar a conocer a Dios. Depende de que nosotros queramos.
Aunque ha usado cuanto ha podido para comunicarse con nosotros, en lo personal yo creo que Dios prefiere siempre un aprendizaje presencial, en donde el Maestro y el Alumno siempre tienen un contacto “cara a cara”, pero bueno eso será tema de otro post.
El e-learning fue inventado en ¿1960? ¿1970? Que va. Dios lo ha utilizado desde hace siglos, sólo que con otro nombre. Lo que nosotros hemos cambiado son las formas y los materiales.
Tienes algo que comentar, ¡adelante! Nos gustaría saber tu opinión.
Nací en México, no lo escogí, y aun así me siento orgulloso de él. En medio de tantas injusticias, violencia y horror que se vive en nuestros días, se alzan las voces que dicen: “no hay nada que celebrar”, yo no estoy de acuerdo, tenemos muchas cosas que festejar.
Hay más cosas que nos unen que las que nos separan. Somos un País de Países un México de Méxicos, una Cultura de Culturas; y es esta misma diversidad la que nos unidad e identidad.
Celebro la música y sus intérpretes mexicanos que tanto nos animan. Desde las marimbas que acompañan movimientos de bailes sureños, hasta el acordeón que mueve botas y sombreros en el norte. Huapango, son, bolero, danzón, vals, corridos, todos ellos ritmos nuestros que conducen voces, alegran fiestas, anima reuniones, que día a día entran en nuestra alma, motivan y escoltan nuestro diario caminar.
Celebro a nuestros escritores: Carlos Fuentes, Amado Nervo, Juan Rulfo, Octavio Paz, Jose Emilio Pacheco, Alfonso Reyes, Samuel Ramos, Jose Vasconcelos, Sor Juana Inés de la Cruz, Francisco Javier Clavijero; por mencionar sólo algunos que han hecho que México esté en los librerías de todo el mundo.
Celebro a nuestros cocineros y cocineras que preparan: cochinita pibil, chiles en nogada, mole, pozole cabrito, el pan de muerto, menudo, chilaquiles, enchiladas, pambazos, tamales, quesadillas y por supuesto los tacos. Todos conocemos un taquero que en su sencillo puesto reúne y sustenta a sus comensales.
Me enorgullezco de la gente que nació en este país y ha puesto en alto el nombre de todos nosotros. Estas fiestas patrias celebro, celebro por ti, celebro que hayas nacido en este país, y haya tenido la oportunidad de conocerte.
¿Crees que hay más motivos para celebrar? Claro, yo también.
Protesto desempeñar mi carrera con el orgullo de ser Lasallista, honrando con mi actuar ético y profesional a mi alma mater , así como serle fiel, incrementando con mi ejemplo, su prestigio.
En el anterior post comentaba sobre la música. Hace poco vi una imagen que me agradó. Es una pintura, al pie dice “mi despertarssss aplicación en acuarela”.
La mirada de cualquier persona siempre dice algo, pero esos ojos a mi me llaman la atención, reflejan cierta agresión, una profundidad que habla de una espera.
Ojos que me ven, y parece que me conocen. La pintora dice: “quería pintar algo para el café de mi mamá, pero de seguro estaba pensando en algo”.
Es con el Otro donde me doy cuenta de mi propia realidad, es a partir de Él que me mira, que descubre mi realidad y me la hace saber aún sin pronunciar palabra. Dice Levinás “El Otro representa la presencia de un ser que no entra en la esfera del Mismo, presencia que lo desborda, fija su jerarquía de infinito”. De este modo el Otro se convierte en lo que no soy yo, y gracias a quien yo soy quien soy.
En el arte interviene un Otro diferente. Uno que permite obtener de un objeto, un algo inteligible, pero no como concepto frío o sino con quien se tiene una relación activa creando una nueva imagen. Una imagen inspirada en (o por) el Otro. Musa le llaman algunos.
No hablemos de cualquier tipo de imagen, hablemos de esas imágenes creadas por artistas que buscan poner a los sonidos orden, movimiento, énfasis, proporción, hablemos de música.
El artista habla con el Otro con ritmo, no sólo para acompañar las palabras, sino para crear un lenguaje, un lenguaje que es al mismo tiempo medio de comunicación, mensaje y hasta el interlocutor. El artista habla con la música, con su musa.
Música que al ser escuchada nos remite al Otro, ¿Pero cuál es el otro al cual nos remite? ¿El otro que inspiró al artista? ¿O un Otro que nos inspira del mismo modo como al artista?
La relación con el Otro siempre es dinámica. Por eso al escuchar la Musa, me habla el Otro del artista; y esa realidad imaginaria me interpela, pero me interpela desde mi realidad, desde mis circunstancias. Así el Otro se actualiza en el presente en un devenir infinito. Es aquí donde el otro se impone como límite de mi libertad, pero no para restringirla, sino para expandirla hasta donde el propio espíritu lo permita.
Escuchar una melodía siempre es una relación de emoción, que no se reduce a la intimidad del sujeto, al contrario se manifiesta revelando el estado de quien está relacionándose con el Otro. Una emoción que nos mueve, nos interpela y nos transporta a la realidad del totalmente Otro.
Todo nuestro razonamiento se reduce a ceder al sentimiento. [...] El corazón tiene sus razones que la razón no conoce; se sabe esto en mil cosas. [...]
Conocemos la verdad no sólo por la razón, sino aun por el corazón; de este segundo modo es como conocemos los primeros principios, y es en vano que el razonamiento, que ahí no tiene parte, intente combatirlos [...] Los principios se sienten, las proposiciones se concluyen; y todo con certidumbre, aunque por diferentes caminos. Y es tan inútil y tan ridículo que la razón pida al corazón pruebas de sus primeros principios, para querer consentir en ellos, como sería ridículo que el corazón pidiese a la razón un sentimiento de todas las proposiciones que ella demuestra, para querer aceptarlas.
… A que Pascal…
Nuestra vida es como una gran biblioteca, una que hemos decidido llenar de aquellos libros que nos gustan, que nos representan, que nos impulsan. Algunos son de nuestra autoría, otros, fueron escritos en colectivo pero, todos y cada uno de ellos, nos pertenecen. Hoy hemos terminado de escribir un gran libro, uno que nos tomó años escribir; hojas llenas de risas, llanto, desveladas, una que otra hoja que se perdió en el camino; otras que, simplemente, no quisimos escribir; pero, sobre todo, páginas llenas de arduo trabajo y esfuerzo.
El escenario para la introducción, tenía que ser perfecto. Buscamos uno que compartiera nuestra pasión; y nos encontramos con una institución de carácter humanista, con los ideales de una formación integral. Además, un espíritu comunitario que nos invita a transformar las diferentes realidades de nuestro país. Una universidad que crea profesionales completos; el escenario estaba listo: Universidad La Salle.
En lo personal, me siento muy orgulloso de haber escrito las páginas de este volumen sobre este excepcional espacio escénico. En el que los personajes que, al principio, eran extraños; se han convertido en amigos y, algunos, hasta hermanos.
En este espacio, me gustaría mencionar a los co-protagonistas de esta historia, aquellos que no sólo nos ayudaron a escribir sino que, también, muchos de ellos escribieron con su puño y letra capítulos enteros. Letras que no valoramos sólo por las fórmulas, teorías, programas, cálculos, circuitos, problemas, experimentos y miles de cosas que nos enseñaron, sino por el ejemplo de vida, el testimonio que aquellos ingenieros consagrados compartieron con nosotros. Gracias maestros por obsequiarnos sus experiencias y conocimientos.
No puedo dejar de mencionar a aquellos que, sin su ayuda, el escribir este libro hubiera sido imposible. Ellos escribieron otras historias con nosotros, historias que nos convirtieron en los hombres y mujeres que somos hoy. Esos libros están llenos de valores y creencias que se transformaron, no sólo en las hojas, sino en las pastas que protegerían nuestra historia para que perdurara a través del tiempo. Gracias a nuestros padres, por darnos esa posibilidad de decidir qué camino elegir y gracias por caminar junto a nosotros durante este tiempo.
Hoy, al releer lo que hemos escrito, resalta la idea del ingeniero; aquel que busca la solución de las necesidades del hombre y su bienestar. Uno, que logra sus objetivos a través del uso racional de los recursos que la naturaleza, inteligencia e ingenio ponen a su disposición.
Esa idea, ahora, la podemos tocar con las manos, nos llena de orgullo, nos apasiona, nos hace sentir satisfechos porque sabemos que en los ojos de todos los presentes se manifiestan estos sentimientos. Nosotros nos encontramos en medio de dos polos distintos, por un lado queremos llorar de tristeza porque, tal vez, este día sea de los últimos que estaremos todos juntos, no obstante, por el otro nos llenamos de felicidad al saber que hemos cumplido nuestros objetivos. Sin embargo, les pido no consideremos este como un adiós, sino como un hasta luego. Ya que, como colegas, espero compartir espacios de trabajo y seguir escribiendo otros tomos de esta historia juntos.
Nos quedan muchos años por vivir, muchas historias que contar y, sin lugar a dudas, escribiremos otros libros. Pero nunca olvidaremos el que hoy ponemos en nuestra biblioteca, en un lugar especial del librero, un lugar cerca de nuestro corazón y del corazón de aquellos que lo escribieron junto con nosotros. Hay que recordar que, siempre, podremos recurrir a este libro, para volver a vivir los momentos y situaciones que nos han convertido en lo que somos hoy: ingenieros.
Me gustaría escribir en las últimas líneas de este libro una frase del reconocido ingeniero mexicano, Javier Jiménez Espriú: “No estudiamos una profesión para ejercerla toda la vida. Estudiamos toda la vida para ejercer una profesión”
Muchas Gracias
Felicidades a todos
“Indivisa Manent”
¿Un año más?
Cuando celebramos el año nuevo no lo pienso solamente como una vuelta más al sol. Incluso el hecho de determinar las fechas y el año en curso ha sido determinado más de una ocasión de manera arbitraria o inexacta.
Estamos por empezar el año 2010, es decir hace dos mil diez años nació Cristo. Es significativo que sea Jesús quien haya marcado en dos el calendario, las fechas en gran parte de nuestro planeta se miden antes y después de Él. Decía que el año era arbitrario o inexacto porque ahora sabemos que Jesús nació al parecer unos 6 ó 7 años antes de esa fecha.
¿Qué es entonces lo que celebramos el 31 de diciembre de 2009? Dice Leonardo Boff: “Todos los días son iguales, de veinticuatro horas. Pero el día del aniversario es diferente… está cargado de símbolos y ritos que lo hacen diferente de todos los demás días”.
Cierto, si “festejamos” esta fecha no significa tanto que nos alegremos por el paso de las horas, o por una vuelta más, sino que para nosotros es algo significativo. Es algo que siendo un objeto pasa a ser un sujeto que nos habla que nos dice algo. ¿Qué me dice el año pasado? ¿Qué me dice el nuevo año?
El año que está por terminar, me dejó muchas cosas, cumplí varios de mis sueños y se cumplieron varios de mis propósitos. Creo que como a muchos de ustedes lo mejor que me dejó el año fue el conocer gente excelente y poder seguir estando con los familiares y amigos que otros años había conocido.
El año que viene es un gran reto. Siempre lo es. Trato de comparar este año con otros que he vivido y sólo viene a mi mente el del año 2004-2005. En aquel diciembre acaba de terminar una etapa de mi vida a la que le había dedicado 9 años, en esa ocasión no tenía claro nada de lo que iba a hacer. 5 años después me doy cuenta que fueron momentos complicados, pero valieron la pena y el esfuerzo. Sin ser algo trascendente, recuerdo que aquel invierno 05 el Monterrey llegó a la final y la perdió contra los Pumas, este año el Monterrey es Campeón. Na’que ver, pero bueno, puede ser el indicador de un año todavía mejor.
Sigo intentando contestarme que me dice el año 2010 y no lo logro escuchar. Es el año 2010, así es, y así lo haremos.
Si llegaste hasta aquí te invito a que dejes tu comentario, ¿Qué te dice el año 2009? Y ¿el 2010?
Cuando celebramos el año nuevo no lo pienso solamente como una vuelta más al sol. Incluso el hecho de determinar las fechas y el año en curso ha sido determinado más de una ocasión de manera arbitraria o inexacta.
Estamos por empezar el año 2010, es decir hace dos mil diez años nació Cristo. Es significativo que sea Jesús quien haya marcado en dos el calendario, las fechas en gran parte de nuestro planeta se miden antes y después de Él. Decía que el año era arbitrario o inexacto porque ahora sabemos que Jesús nació al parecer unos 6 ó 7 años antes de esa fecha.
¿Qué es entonces lo que celebramos el 31 de diciembre de 2009? Dice Leonardo Boff: “Todos los días son iguales, de veinticuatro horas. Pero el día del aniversario es diferente… está cargado de símbolos y ritos que lo hacen diferente de todos los demás días”.
Cierto, si “festejamos” esta fecha no significa tanto que nos alegremos por el paso de las horas, o por una vuelta más, sino que para nosotros es algo significativo. Es algo que siendo un objeto pasa a ser un sujeto que nos habla que nos dice algo. ¿Qué me dice el año pasado? ¿Qué me dice el nuevo año?
El año que está por terminar, me dejó muchas cosas, cumplí varios de mis sueños y se cumplieron varios de mis propósitos. Creo que como a muchos de ustedes lo mejor que me dejó el año fue el conocer gente excelente y poder seguir estando con los familiares y amigos que otros años había conocido.
El año que viene es un gran reto. Siempre lo es. Trato de comparar este año con otros que he vivido y sólo viene a mi mente el del año 2004-2005. En aquel diciembre acaba de terminar una etapa de mi vida a la que le había dedicado 9 años, en esa ocasión no tenía claro nada de lo que iba a hacer. 5 años después me doy cuenta que fueron momentos complicados, pero valieron la pena y el esfuerzo. Sin ser algo trascendente, recuerdo que aquel invierno 05 el Monterrey llegó a la final y la perdió contra los Pumas, este año el Monterrey es Campeón. Na’que ver, pero bueno, puede ser el indicador de un año todavía mejor.
Sigo intentando contestarme que me dice el año 2010 y no lo logro escuchar. Es el año 2010, así es, y así lo haremos.
Si llegaste hasta aquí te invito a que dejes tu comentario, ¿Qué te dice el año 2009? Y ¿el 2010?
Suelen ser estos días, momentos para pasar en familia, para disfrutar y descansar. Es tiempo de vacaciones y como decía Lalo Lara: “las vacaciones son para comer bien y dormir bien”. En temporadas navideñas yo no se si se coma bien, pero si suelo comer mucho; y cumplo al menos la mitad de aquella apodíctica idea de quien fuera maestro mío.
El hombre es un ser de costumbres, y una costumbre que tenemos estos días es felicitar. Felicitamos porque queremos que “el otro” sea feliz. La idea original, supongo ha de ser que los demás compartan la felicidad que nosotros tenemos y queremos que ellos se llenen de gozo también. Siguiendo la idea de compartir, este día nos llenamos de alegría y esperanza, porque Dios nos compartió su dicha: El ser Divino se hizo hombre. (No era mi intención hacer un post con contenido teológico, pero una cosa llevó a otra XD).
Regresando al punto de las felicitaciones, leí y lo malo es que no recuerdo donde (si alguien lo encuentra en otro lado le pido me diga para darle el respectivo crédito) un idea que quisiera compartir. Se trata de un deseo: Que al verte en el espejo, te agrades, te sientas bien contigo, y sobre todo que seas feliz.
Sea este mi deseo para ti en estas fiestas y el próximo año: Que te sientas orgulloso de ser tu mism@ y que seas feliz.